La crisis de la adolescencia: el talento de los adolescentes

La palabra crisis nunca pasa de moda. Es uno de los términos que más se utilizan, ya que parece que hay situaciones, épocas o circunstancias que deben ir acompañadas necesariamente por dicha palabra: crisis financiera, crisis política, crisis matrimonial, crisis energética… Sabemos que crisis significa cambio, riesgo; es un momento decisivo que puede suponer consecuencias importantes y que, si no evoluciona favorablemente, podría ocasionar graves perjuicios.

A lo largo de la vida, las personas pasan por momentos críticos. El nacimiento es el primer momento crítico y el más importante ya que sin él no existen, como es lógico, los demás. La entrada en la escuela supone otro cambio profundo porque hay que enfrentarse a nuevas situaciones y a nuevas reglas, dejar la compañía protectora de los padres y aprender a convivir y a relacionarse con muchas más personas al mismo tiempo.

Y la adolescencia es otro momento fundamental en el que el cuerpo, el cerebro, la mente sufren profundos cambios, quizás los más decisivos. Estamos acostumbrados a pensar, porque lo hemos escuchado muchas veces, que la etapa más importante, la que va a poner las bases de la personalidad y del aprendizaje, es la infancia, los tres o cuatro primeros años. Se pone el ejemplo de la planta que comienza a crecer torcida y que después es imposible de enderezar. Es una imagen sugestiva, pero no totalmente cierta. Sin cuestionar la importancia de esas edades, que ponen las bases de muchos hábitos que después se mantendrán a lo largo de la vida, utilizo las palabras del filósofo y profesor José Antonio Marina sobre la adolescencia: es el momento en que las personas desarrollan sus grandes capacidades de actuar, que ejercerán durante el resto de su vida. Es la edad en que aprendemos a tomar decisiones y, de hecho, tomamos algunas que influirán en toda nuestra vida. Es una visión absolutamente optimista sobre esta etapa, independientemente de las profundas contradicciones que en ella se producen. Pero son precisamente estas contradicciones, con la enorme energía que las acompañan, las que van a poner las bases, si las aprovechamos convenientemente y las encauzamos, para mejorar su inteligencia, gestionar mejor sus sentimientos, cambiar aspectos de su personalidad.

Aprovecho tres enlaces de José Antonio Marina. El primero es un artículo publicado en periódico El mundo:

En defensa de los adolescentes, por José Antonio Marina

El segundo es el  resumen de una conferencia: La inteligencia, nuestro gran recurso.

Por último, una entrevista de televisión Café con José Antonio Marina: “Hay que apoyar el talento de los adolescentes”.

talento-adolescentes

2 comentarios to “La crisis de la adolescencia: el talento de los adolescentes”

  1. Alberto del Mazo Says:

    Muy adecuada reflexión. Tuve la suerte de escuchar en directo a José Antonio Marina hace unos días y me gusta su planteamiento de la adolescencia (junto a los primeros años de la infancia y niñez) como las “etapas de oro del aprendizaje” (así lo llama él).

  2. José Manuel Castro Says:

    Preciosa etapa, aunque reconozco que en muchas ocasiones provoca inseguridades, miedos, angustias. Son tan grandes y profundos los cambios que es difícil adaptarse a ellos. Los padres y los profesores contemplamos perplejos los desplantes, las contestaciones airadas, los silencios, las ausencias… Pero también la entrega, la pasión, la alegría de vivir, la capacidad de razonar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: